TEMPORADA 1 — EL DESPERTAR

ARCO III — LOS ALTERADOS

EPISODIO 24

Puertas

10 min de lectura

Una semana después.

◆

Daniel cerró el ojo derecho.

Abrió el izquierdo.

Borrosa.

Una silueta.

Dos dedos.

Parpadeó.

—Dos.

El médico bajó la mano.

—Otra vez.

Cambió.

Daniel enfocó.

—Cuatro.

La luz pasó frente a su rostro.

Daniel apretó ligeramente los dientes.

—Sigue molestando.

—Es normal.

El médico apagó la linterna.

—La inflamación ha bajado bastante. La visión está respondiendo bien.

Daniel soltó aire.

—¿Entonces?

—No vemos indicios de pérdida permanente.

Daniel asintió.

Una vez.

Despacio.

—Bien.

El médico señaló su brazo.

Seguía en cabestrillo.

—El hombro es otra historia.

Daniel lo miró.

—¿Cuánto?

—Semanas.

—Eso es muy poco específico.

—A propósito.

Daniel sonrió.

El médico no.

—Nada de A.R.E.

—Vale.

—Nada de entrenamiento físico.

Daniel dejó de sonreír.

—Vale.

—Y nada de intentar comprobar si puedes repetir lo de E-47.

Daniel levantó la mirada.

Silencio.

◆

El médico cerró la carpeta.

—Eso último no estaba en mis indicaciones.

Daniel levantó una ceja.

—Ya decía yo.

—Pero me pareció conveniente.

Daniel miró hacia la puerta.

—Todo el mundo sabe más de E-47 que yo.

—Entonces tendrás muchas preguntas.

—Ese es el problema.

◆

Cuando el médico salió, Daniel permaneció frente al espejo de la consulta.

Ya no llevaba el rostro cubierto.

La herida había cerrado.

Todavía roja.

Irregular.

Empezaba por encima de la ceja.

Descendía por un lado del rostro.

El ojo se veía cansado.

Pero veía.

◆

Daniel inclinó ligeramente la cabeza.

La marca se movió con él.

No desaparecería del todo.

Ya se lo habían dicho.

◆

Pasó el dedo cerca.

Sin tocarla.

◆

—Te queda bien.

Daniel miró hacia la puerta.

Xenya estaba apoyada en el marco.

Daniel bajó la mano.

—Eso ha sonado bastante mal.

—Intentaba ser amable.

—No se te da bien.

—Ya.

◆

Xenya entró.

Sin uniforme operativo.

Sin dagas.

Daniel la observó.

—¿Qué haces aquí?

—Me han llamado.

—¿Por mí?

—No todo gira alrededor de ti.

Daniel sonrió.

—Entonces no.

Xenya negó.

—Destino de entrenamiento.

Daniel dejó de sonreír un poco.

—Ah.

◆

Salieron juntos al pasillo.

Daniel caminaba más despacio de lo normal.

Xenya también.

Él lo notó.

No dijo nada.

◆

—¿Ya te han dicho algo? —preguntó ella.

—Todavía no.

—Alyra vuelve a Nerea.

—¿Iskander?

—También.

—Melisa.

—U.A.O.

Daniel la miró.

—Eso era fácil.

—Muy observador.

—¿Y tú?

Xenya metió las manos en los bolsillos.

—Voltris.

Una pausa.

—Otro programa.

—¿Aquí?

—No sé.

Daniel asintió.

◆

Llegaron hasta una puerta.

SALA 4 — REVISIÓN POSTOPERATIVA

Xenya se detuvo.

Daniel también.

—Supongo que es aquí.

—Parece.

Ninguno abrió.

◆

Xenya miró al frente.

—Qué raro.

—¿Qué?

—Nada.

—Eso nunca significa nada.

Xenya soltó aire.

—Hace dos semanas ni siquiera sabía quiénes erais.

Daniel no respondió.

—Y ahora Iskander me debe una daga.

—Era tuya.

—Exactamente.

Daniel sonrió.

◆

Xenya bajó la mirada un instante.

—Y ahora cada uno vuelve a lo suyo.

Daniel observó la puerta.

—Eso parece.

—Puede que coincidamos.

—Puede.

Daniel la miró.

—Eso tampoco ha sonado muy convencido.

Xenya le dio un pequeño golpe con el hombro.

En el derecho.

—Abre.

◆

Dentro estaban los demás.

Alyra.

Melisa.

Iskander.

Iskander ya no utilizaba silla de ruedas.

Dos muletas.

Daniel lo miró.

Iskander levantó una.

—He mejorado.

—Claramente.

—Ni empieces.

Alyra negó con la cabeza.

—Lleva esperando toda la mañana que alguien se lo diga.

—No es verdad.

—Es completamente verdad —dijo Melisa.

◆

Daniel se sentó.

Xenya a su lado.

Un responsable de la A.E.E. permanecía frente a ellos.

En la pantalla:

E-47

REVISIÓN DE MISIÓN

◆

—Antes de empezar, quiero dejar una cosa clara.

Los cinco miraron.

—La agrupación de entrenamiento termina oficialmente hoy.

Silencio.

Iskander levantó una mano.

—Qué manera de empezar.

El hombre continuó.

—E-47 formaba parte de un programa de integración. Casas diferentes. U.A.O. Funciones diferentes. Perfiles distintos obligados a operar juntos.

Miró los expedientes.

—No constituís una unidad permanente.

◆

Daniel miró a los demás.

Nadie parecía sorprendido.

Aun así:

escucharlo era diferente.

◆

—Vuestros siguientes destinos se gestionarán individualmente.

La pantalla cambió.

ALYRA — NEREA

ISKANDER — NEREA

XENYA — VOLTRIS

MELISA — U.A.O.

La última línea tardó un instante.

◆

DANIEL RODRÍGUEZ — REVISIÓN MÉDICA / ESTADO PENDIENTE

◆

Iskander giró la cabeza.

—Eso es injusto.

Daniel lo miró.

—¿Qué?

—Tú tienes más palabras.

Alyra cerró los ojos.

Xenya soltó una pequeña risa.

◆

El responsable continuó.

—La misión quedará formalmente concluida cuando se cierre el informe definitivo.

Daniel levantó la mirada.

—¿Y la Alfa?

—No localizada.

El ambiente cambió.

—Tenemos sangre, rastros de desplazamiento y señales de retirada de la manada hacia el norte.

Alyra preguntó:

—¿Está viva?

—No podemos confirmarlo.

Daniel guardó silencio.

Aquellos ojos.

El último instante.

◆

—Pero tampoco tenemos un cuerpo.

Xenya cruzó los brazos.

—Entonces está viva.

El hombre la miró.

—Eso no es una conclusión oficial.

—No he dicho que lo fuera.

◆

La pantalla cambió.

RESULTADO OPERATIVO

EVACUACIÓN COMPLETA

SIN BAJAS HUMANAS

ALFA / MANADA — RETIRADA

◆

Daniel leyó dos veces la segunda línea.

◆

Sin bajas.

◆

Melisa también la observaba.

Iskander dejó de bromear.

Alyra respiró.

Xenya se reclinó ligeramente.

◆

Sin bajas.

◆

Daniel bajó la mirada.

Por primera vez desde que había despertado:

sonrió sin esfuerzo.

◆

—Habéis cometido errores —continuó el responsable.

Iskander murmuró:

—Ahí viene.

—Muchos.

—Sí.

—Habéis roto formación.

Xenya miró hacia otro lado.

—Ignorado protocolos.

Melisa levantó una ceja.

—Perdido equipo.

Iskander acomodó una de las muletas.

—Y obligado a dos responsables experimentados a continuar dirigiendo la misión heridos.

Silencio.

◆

El hombre cerró el informe.

—Y habéis sacado vivos a todos los miembros del despliegue.

Los cinco levantaron la mirada.

—Eso también constará.

◆

Nadie hizo bromas.

◆

—Podéis iros.

Iskander parpadeó.

—¿Ya?

—Sí.

—Esperaba algo más...

—¿Dramático?

—Un poco.

El hombre señaló la puerta.

—Fuera.

◆

En el pasillo:

nadie sabía muy bien qué hacer.

Iskander miró hacia un lado.

Después al otro.

—Bueno.

Alyra lo miró.

—Bueno.

—Ha sido...

Xenya levantó una mano.

—Como digas «un placer», te pego.

—No iba a decir eso.

—¿Qué ibas a decir?

Iskander pensó.

—Horrible.

—Mejor.

◆

Melisa sonrió.

Alyra se acercó a Daniel.

—Cuídate.

—Tú también.

—Y no intentes entrenar.

Daniel la miró.

—¿Por qué todo el mundo dice eso?

—Porque ya te conocemos.

◆

Iskander levantó una muleta hacia Daniel.

Daniel chocó el puño derecho contra ella.

—La próxima vez intentaré que no me rompan.

Daniel sonrió.

—Te lo agradecería.

—No prometo nada.

◆

Melisa fue la siguiente.

Daniel la miró.

—¿Qué?

—Nada.

—Melisa.

Ella sonrió.

—La garra está segura.

Daniel bajó la voz.

—Eso no era lo que iba a preguntar.

—Pero era lo que querías saber.

Daniel no pudo discutirlo.

—Gracias.

—Ya veremos si me las das cuando tengamos que explicar por qué existe.

◆

Alyra e Iskander comenzaron a caminar.

Muy lentamente.

—No necesito ayuda —dijo Iskander.

—No te estoy ayudando.

—Me estás sujetando.

—Porque vas a caerte.

—Eso es ayudar.

Sus voces se alejaron.

◆

Melisa miró su móvil.

—Me esperan abajo.

Daniel asintió.

—Nos vemos.

—Probablemente.

Melisa se marchó.

◆

Quedaron Daniel y Xenya.

◆

Xenya señaló su rostro.

—No te la tapes.

Daniel frunció el ceño.

—¿Qué?

—La cicatriz.

—Todavía no es cicatriz.

—Ya me entiendes.

Daniel la observó.

—¿Por qué?

Xenya se encogió de hombros.

—Porque te la ganaste.

Daniel la observó.

—Eso ha sido casi amable.

Xenya se quedó quieta.

Solo un segundo.

◆

—Cállate.

Daniel sonrió.

Xenya se giró.

—Nos vemos, Cero.

Daniel la miró.

Meses atrás:

aquella palabra habría dolido.

Ahora:

no.

◆

—Nos vemos, Xenya.

Ella levantó una mano sin girarse.

Y siguió caminando.

◆

Daniel permaneció allí.

Solo.

Por primera vez desde E-47.

◆

Miró su mano.

Nada.

◆

Después caminó en dirección contraria.

◆
◆
◆

Más tarde.

◆

AERIS.

◆

Nair extendió una mano.

Una corriente atravesó la sala.

La cinta suspendida delante de él se estabilizó.

Un instructor anotó.

Nair miró el resultado.

Volvió a colocarse.

—Otra vez.

◆
◆
◆

IGNIS.

◆

Ander cerró el puño.

Fuego controlado alrededor de los nudillos.

Golpe.

La llama desapareció antes de alcanzar el objetivo.

—Demasiado pronto —dijo el instructor.

Ander respiró.

Volvió a levantar las manos.

◆
◆
◆

AERIS.

◆

Tres pequeñas piezas de papel flotaban alrededor de Arisha.

Una cayó.

Después otra.

La tercera permaneció suspendida.

Una notificación apareció en su terminal.

◆

CONVOCATORIA — CICLO SIGUIENTE

◆

Arisha levantó la mirada.

◆
◆
◆

NEREA.

◆

Armando cerró una taquilla.

En la placa:

HARMONDEZ

La observó un instante.

Después se marchó.

◆
◆
◆

SYLVAR.

◆

Flora miró su móvil.

Un mensaje.

◆

DANIEL: Sigo vivo.

◆

Flora escribió.

Por desgracia.

Sonrió.

Guardó el móvil.

◆
◆
◆

AUREL.

◆

Clara caminó por un corredor amplio.

Paredes claras.

Luz entrando desde grandes ventanales.

El emblema de Aurel sobre las puertas.

◆

Al final del pasillo:

un hombre esperaba.

No necesitaba presentarse.

Los miembros que pasaban junto a él cambiaban ligeramente la postura.

Algunos inclinaban la cabeza.

Otros simplemente guardaban silencio.

◆

El líder de Aurel.

◆

Clara se detuvo delante de él.

—Me han dicho que quería verme.

—Sí.

El hombre señaló la sala.

—Entra.

◆

Clara lo hizo.

Entonces vio al otro hombre.

Uniforme militar.

De pie junto a una mesa.

Más canas que la última vez.

Misma postura.

Misma mirada.

◆

Clara se detuvo.

◆

Lo conocía.

No su nombre.

Su rostro.

◆

Escombros.

Polvo.

Un arma.

El día de La Caída.

◆

El soldado.

◆

Él también la reconoció.

Fue apenas un cambio en los ojos.

Nada más.

◆

Sobre la mesa había varios expedientes.

Uno permanecía cerrado.

Clara alcanzó a ver una única referencia:

E-47

◆

El líder de Aurel tomó asiento.

El soldado permaneció a su derecha.

No parecía estar allí por casualidad.

◆

—Siéntate, Clara.

Ella obedeció.

Miró una vez más al militar.

◆

Él no dijo nada.

◆

La puerta se cerró.

◆
◆
◆

SERPENTIA.

◆

Una sala de entrenamiento.

Luz mínima.

Sombras largas sobre el suelo.

◆

Darian golpeó.

Su oponente retrocedió.

Otro ataque.

El combate terminó.

◆

Darian respiró.

—Otra vez.

Nadie avanzó.

◆

Pasos.

No rápidos.

No fuertes.

Pero suficientes.

◆

Darian giró.

Un hombre había entrado.

Los demás se apartaron sin que se lo pidieran.

◆

El líder de Serpentia.

◆

Vestía oscuro.

Sin adornos innecesarios.

El emblema de la Casa sobre el pecho.

◆

Darian lo observó.

No bajó la mirada.

El hombre tampoco.

◆

—Darian.

—¿Qué?

El líder sostuvo una carpeta.

PRÓXIMO CICLO

◆

—Has terminado aquí.

Darian miró alrededor.

Después al hombre.

—¿Eso crees?

◆

Una pausa.

◆

El líder de Serpentia abrió la puerta.

—Ven y compruébalo.

◆

Darian sonrió.

Muy poco.

◆

Lo siguió.

◆

La puerta se cerró.

◆
◆
◆

Barcelona.

02:41.

◆

Luces azules.

Policía.

A.E.E.

Una calle cerrada.

◆

Un cuerpo cubierto.

◆

Un agente observó a la técnica arrodillada junto a la pared.

Un lector recorría el cemento.

A simple vista:

nada.

En la pantalla:

tres líneas residuales se cruzaban sobre el mismo punto.

◆

RESIDUO DE ÉTER DETECTADO

◆

El agente miró la lectura.

—¿La misma marca?

La técnica abrió una imagen.

Otra escena.

Otra víctima.

La misma forma.

◆

—Sí.

El agente observó el cuerpo.

—¿Y coincide con los anteriores?

—Mismo patrón de residuos.

—¿Causa de muerte?

La técnica miró hacia los forenses.

—Compatible.

◆

Silencio.

◆

El agente bajó la voz.

—Entonces tenemos al mismo asesino.

La técnica no respondió inmediatamente.

Guardó la lectura.

◆

—Lo tenemos desde poco después de La Caída.

El hombre miró las fotografías anteriores.

Demasiadas.

◆

—Un asesino en serie.

◆

La técnica guardó el dispositivo.

—Sí.

◆

El agente volvió a mirar la marca.

—¿Afinidad?

—No confirmada.

—¿Casa?

—Ninguna atribuida.

◆

Otra fotografía.

Otra pared.

La misma huella de Éter.

◆

—¿Y sigue activo?

La técnica miró el cuerpo.

◆

—Acabas de verlo.

◆
◆
◆

A.E.E.

ÁREA RESTRINGIDA.

◆

Una pantalla.

◆

RODRÍGUEZ, DANIEL

S.E.E.: 0 / 0 / 0 / 0

◆

Datos brutos.

Interferencias.

Lecturas incompletas de E-47.

◆

Una posición.

Otra.

◆

El sistema había marcado ambas:

ERROR DE LECTURA

◆

Una persona observaba la pantalla.

Bata.

Manos quietas sobre la mesa.

Acreditación girada.

El nombre no podía verse.

◆

Otra persona entró.

—He revisado los archivos que pidió.

—¿Barcelona?

—Sí.

La figura de la bata levantó la mirada.

◆

Una carpeta apareció sobre la mesa.

◆

DÍA DE LA CAÍDA

◆

Imágenes de Barcelona.

Cielo claro.

La luz del día rota por aquello que descendía sobre la ciudad.

Fragmentos.

Caos.

Lecturas saturadas.

◆

La persona pasó una página.

Otra.

Otra.

◆

—Aquí.

Un registro.

◆

HORAS DESPUÉS DEL IMPACTO PRINCIPAL

◆

Distorsión.

Interferencia.

Datos que el sistema había descartado.

◆

La figura comparó ambas pantallas.

E-47.

La Caída.

◆

No eran iguales.

◆

Pero algo no encajaba en ninguna de las dos.

◆

—¿Quién revisó esto?

—Se archivó como error instrumental.

—¿Y después?

—Nada.

◆

La figura acercó los datos.

◆

SIN CLASIFICAR

◆

Después miró el expediente de Daniel.

◆

0 / 0 / 0 / 0

◆

—Guárdalo fuera del expediente general.

La otra persona dudó.

—¿Con qué clasificación?

Silencio.

◆

La persona de la bata cerró el archivo.

◆

—Ninguna.

◆

—¿Y Rodríguez?

La mano quedó sobre el expediente.

◆

—Todavía no.

◆

La pantalla se apagó.

◆
◆
◆

AUREL.

◆

Clara permanecía sentada frente a su líder.

El soldado seguía a su derecha.

◆

Luz blanca atravesó la ventana.

◆

Clara miró al militar.

Él sostuvo su mirada.

◆
◆
◆

SERPENTIA.

◆

Darian caminó detrás de su líder.

Un corredor oscuro.

Una puerta al fondo.

◆

El líder la abrió.

Darian entró.

◆

La puerta comenzó a cerrarse.

◆

Antes de desaparecer:

Darian miró atrás.

◆
◆
◆

AUREL.

◆

SERPENTIA.

◆

CORTE A NEGRO.

FIN DE LA TEMPORADA 1 — EL DESPERTAR

FIN DEL EPISODIO 24 — PUERTAS

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